Arbitraje

¿Qué es el arbitraje?

El arbitraje es un método de resolución de conflictos que utiliza entes privados conocidos como “tribunales arbitrales”.

Los tribunales arbitrales generalmente consisten en ya sea uno o tres árbitros. El rol principal de un tribunal arbitral es aplicar la ley y decidir la controversia a través de un “laudo arbitral”.

En principio, los laudos arbitrales son definitivos y vinculantes. Sólo pueden presentarse recursos contra ellos ante una corte del estado y en circunstancias especiales. Por ejemplo, en casos donde las partes nunca acordaron válidamente un arbitraje. Los laudos arbitrales son ejecutables en la mayoría de los países del mundo.

Los procedimientos arbitrales usualmente contienen los siguientes pasos:

Cualquier procedimiento arbitral se basa en un acuerdo escrito de las partes. Ellas someten una determinada disputa a arbitraje en lugar de a los tribunales del estado lo que se transforma en un “acuerdo de arbitraje”. Los acuerdos arbitrales pueden encontrarse en la mayoría de los contratos comerciales, especialmente en contratos relativos a transacciones internacionales.

En términos de procedimiento, el arbitraje concede a los árbitros y a las partes considerable libertad y flexibilidad. Las partes pueden elegir sus árbitros, el lugar del arbitraje y/o el idioma de los procedimientos. Pueden también acordar en cómo estructurar y cómo programar el desarrollo del proceso. Sin embargo, la libertad de las partes a este respecto es aún limitada en cierto sentido, ya que no pueden alejarse de los principios de justicia y equidad, al derecho a ser oído y al derecho a ser representado por un abogado.

Existen dos tipos de arbitraje disponibles: institucional y ad-hoc. En arbitrajes institucionales, la institución es la que asume funciones administrativas, como la realización de notificaciones, etc. El grado de implicación puede variar de institución en institución, pero la disputa en sí misma siempre será decidida por el tribunal arbitral. En procedimientos ad-hoc, estas funciones administrativas serán asumidas ya sea por el mismo tribunal o delegadas a terceros.

Hamburgo es sede de diversas y conocidas instituciones de arbitraje, como por ejemplo, la Asociación de Arbitraje Marítimo Alemán (GMAA), la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Hamburgo, el Centro de Arbitraje Chino-Europeo (CEAC) y otras instituciones de arbitraje comercial. Hamburgo es también frecuentemente escogido como sede para arbitraje por instituciones ubicadas fuera de Hamburgo, como el Instituto Alemán de Arbitraje (DIS) y la Cámara de Comercio Internacional (ICC). El “Arbitraje Amistoso de Hamburgo” es una forma especial de arbitraje ad-hoc desarrollado a partir de usos comerciales locales. Se encuentra disponible en el artículo 20 del estatuto “Usos Locales para el Intercambio Comercial de Hamburgo” (Diario Oficial No. 237 de fecha 13 de Octubre de 1958). Los árbitros con base en la ciudad de Hamburgo han creado el “Círculo de Arbitraje de Hamburgo” (HAC) como una asociación para organizar conferencias y apoyar la promoción de Hamburgo como sede de arbitrajes.

Beneficios Principales

  • El arbitraje es privado.
    Los procedimientos arbitrales incluyen audiencias orales que no son abiertas al público. Las partes y los árbitros están generalmente obligados a respetar estrictas normas de confidencialidad. Por tanto, secretos empresariales e información reservada pueden ser protegidas del público, medios de comunicación y/o competidores del mercado.
  • Los árbitros son expertos.
    Las partes pueden libremente elegir sus árbitros siempre y cuando ellos sean imparciales e independientes. Pueden elegirse árbitros de diversas nacionalidades y campos profesionales. Esto garantiza la experiencia profesional y personal de quienes decidirán la disputa.
  • Los laudos arbitrales son ejecutables.
    Los laudos arbitrales pueden ser ejecutados en Alemania y en el extranjero. En muchos países, puede lograrse el cumplimiento de laudos arbitrales de manera más fácil que el de sentencias judiciales. Esto debido a la existencia de la Convención de Nueva York sobre el Reconocimiento y la Ejecución de Sentencias Arbitrales Extranjeras de 1958.
  • El arbitraje puede ahorrar tiempo y dinero.
    Procedimientos hechos a la medida y la ausencia de apelación y/o procedimientos de revisión hacen posible que los procedimientos arbitrales sean finalizados dentro de un período relativamente corto de tiempo. Además pueden ahorrarse costos ya sea escogiendo un idioma y/o sede apropiada lo que evita costos innecesarios en traducciones y/o viajes.